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Consejos para conducir en la nieve

24 Febrero, 2017

El frío y la nieve son constantes en la carretera cuando subimos a esquiar, lo que conlleva ciertos peligros al volante. Por ello, os dejamos aquí unos consejos para conducir de forma segura en estas situaciones.

 

Comprobar la previsión meteorológica

Conocer el tiempo y el estado de las carreteras es imprescindible. Debemos conocer la previsión meteorológica para estar preparados para lo que vamos a encontrarnos.

 

Prepara el vehículo

Antes de emprender el viaje, es necesario preparar el coche para el trayecto, así como realizar ciertas comprobaciones. ¡Más vale prevenir que curar!

No os olvidéis de las cadenas o neumáticos de nieve, puesto que aunque quizás no los utilicéis, es conveniente llevarlos por si fueran necesarios en un momento dado. Los neumáticos de nieve o de invierno tienen un mayor agarre que los convencionales y son muy prácticos. Si se opta por las cadenas, es importante practicar la colocación en casa antes, para poder ponerlas rápidamente y con total seguridad si fuera necesario.

Asimismo, hay que comprobar todas las luces, el aceite y los niveles de anticongelante. Conviene poner líquido parabrisas específico para el invierno y una botella tipo espray con alcohol y agua para rociar el parabrisas por si se congela. Es recomendable que llenéis el depósito, ir con la gasolina justa es un riesgo que no lleva a ninguna parte. Haced una revisión general del coche.

 

Conducir cómodo y sin prisas

Como en cualquier otra situación, debemos estar cómodos al volante; no podemos llevar 4 capas de abrigo que nos impidan movernos. Nunca debemos ir con prisas al volante, pero menos cuando vayamos a conducir con nieve, puesto que la velocidad y las maniobras bruscas en estas ocasiones suponen un enorme peligro. La conducción debe ser segura y suave, es mejor reducir la marcha antes que tener que apretar el freno de repente; los patinazos se producen al frenar y acelerar bruscamente.

Si la temperatura exterior es menor de 4ºC se debe reducir la velocidad. Hay que tener especial cuidado con las temperaturas bajo cero, ya que se pueden formar capas de hielo que resultan muy peligrosas al volante. En estas ocasiones es fundamental mantener una velocidad constante y no frenar hasta que se deje atrás el hielo, ya que corremos el riesgo de derrapar. Acelerar también podría hacer que se bloqueen las ruedas y que perdamos el control.

Por supuesto, tendremos que atender a los demás vehículos, dejando una distancia de seguridad adecuada, mayor que la que dejaríamos en situaciones de conducción sin nieve, puesto que cuando el suelo está mojado la frenada es más lenta.

 

Los imprescindibles dentro del coche

Cargar la batería del móvil al máximo, incluso podemos llevar un cargador para el coche. Si nos quedamos tirados o tenemos algún incidente, lo que menos querremos es que justo en ese momento es que la batería de nuestro teléfono esté temblando y se nos apague.

Asimismo, es recomendable llevar algo de comer y beber, una manta o prenda de abrigo, una linterna y un mapa de carreteras.

 

En general, usar el sentido común, conducir con cautela y sin prisas. ¡Queremos llevar bien para disfrutar de la nieve!